...se cuela por las rendijas de la mente...
...la tendencia al juicio, a la crítica, a la justificación...permanecer atento ante estos invasores del espacio que le corresponde a la serenidad no es fàcil. Requiere que uno dedique un "mínimo de buena voluntad" .
Hoy, por ejemplo, me he dado cuenta de que hay dos maneras de permanecer "sobrio" ante estos invasores: Uno es no hacerlo verbalmente y cuando llevo unos días de intento, me doy cuenta de que la sobriedad debe extenderse al interior. Es como cuando has dejado de tomar algo que te gustaba mucho y a lo que te habías vuelto casi adicto, o adicto del todo, pongamos por caso el chocolate, y aúnque hayas decidido no tomarlo, continuas pensando en él muy a menudo.
En este caso el juicio, la crítica y las justificación tiene un funcionamiento similar; la mente se habitua y una vez has empezado a educarla para evitar exteriorizarlo y proyectarla contra los demás, te das cuenta de que emerge en la consciencia otro nivel que es la que sucede en nuestro interior. Aplicado aquí el primer paso: "Reconozco que me encontraba impotente ante mi tendencia a criticar en mi mente y que mi vida se había vuelto ingobernable".
Por cierto no conozco a nadie, ni a mi mismo, que haya añadido una pizca de paz o serenidad en su vida a través de juzgar o criticar a los demás.


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