07/08/2007

...se cuela por las rendijas de la mente...

...la tendencia al juicio, a la crítica, a la justificación...permanecer atento ante estos invasores del espacio que le corresponde a la serenidad no es fàcil. Requiere que uno dedique un "mínimo de buena voluntad" .

 Hoy, por ejemplo, me he dado cuenta de que hay dos maneras de permanecer "sobrio" ante estos invasores: Uno es no hacerlo verbalmente y cuando llevo unos días de intento, me doy cuenta de que la sobriedad debe extenderse al interior. Es como cuando has dejado de tomar algo que te gustaba mucho y a lo que te habías vuelto casi adicto, o adicto del todo, pongamos por caso el chocolate, y aúnque hayas decidido no tomarlo, continuas pensando en él muy a menudo.

En este caso el juicio, la crítica y las justificación tiene un funcionamiento similar; la mente se habitua y una vez has empezado a educarla para evitar exteriorizarlo y proyectarla contra los demás, te das cuenta de que emerge en la consciencia otro nivel que es la que sucede en nuestro interior.  Aplicado aquí el primer paso: "Reconozco que me encontraba impotente ante mi tendencia a criticar en mi mente y que mi vida se había vuelto ingobernable".

Por cierto no conozco a nadie, ni a mi mismo, que haya añadido una pizca de paz o serenidad en su vida a través de juzgar o criticar a los demás.

Posted by joanvera9x12 at 10:31:40 | Permanent Link | Comments (1) |

Parte del secreto consiste en...

 ...permanecer atento. Eso es básico, aún así, antes de llegar a este punto uno debe admitir, si así lo siente, que uno mismo es el único responsable de restablecer la paz, la serenidad de ánimo y de mente o de permitirse perderla.

Ahí empieza la práctica de uno de los doce pasos que podríamos describir de la siguiente manera, Reconocemos  que nos hallábamos impotentes ante nuestra pérdida de paz y serenidad y que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables. 

Naturalmente este enunciado vivido hasta el tuétano acaba con una de las defensas más usadas y que nos ha convertido en víctimas de las circunstancias, las personas, los hechos...LA PROYECCION. O dicho de otra manera la adjudicación a esas circunstancias, personas o hechos de la responsabilidad de nuestro estado de ánimo, convirtiéndolos en un poder superior a nosotros.

Al llegar a este punto, podremos dar un paso más: Reconocimos que sólo un poder superior a nosotros podría devolvernos el sano juicio. En este paso ponemos nuestra confianza en algo superior para que nos nos retorne la serenidad y la paz que son atributos de un juicio sano. Es una contradicción que busquemos el sano juició en aquello que ha contribuido a que lo perdiéramos, aunque sólo sea por instantes. Por lo tanto deberemos establecer que ese poder superior tiene que ser algo que nos supere pero que nos devuelva la paz. Cada uno deberá encontrar de qué se trata ese poder.

Estado de SERENIDAD el Diccionario de la Lengua Española define en su primera acepción como: claro, despejado de nubes o nieblas;  y en su segunda: Apacible, sosegado, sin turbación física o moral.

El tercer paso dice que: Decidimos poner nuestras vidas y voluntades en manos de Dios tal como cada uno lo conciba. Comentaré este paso en un futuro artículo y en la medida en que pueda hacerlo desde la vivencia y no tanto desde la teoría.

Posted by joanvera9x12 at 01:11:10 | Permanent Link | Comments (0) |